8 abril, 2015

¿Dónde invertir mi dinero?

Consejos de inversión

Existen numerosas posibilidades de inversión pero ¿cuál es la que más nos conviene? Quizá tenemos unos ahorrillos y hemos pensado en invertirlos para obtener algo de rendimiento pero ¿dónde invertir? ¿a qué riegos nos enfrentamos? ¿es posible que perdamos nuestros ahorros en lugar de incrementarlos? Analizamos las diferentes posibilidades que el mercado español ofrece a los pequeños inversores:

  1. Invertir en Bienes raíces


    3 casitas hechas con billetes La primera sección de esta sinopsis no es por casualidad la inversión en bienes raíces, pues éste tipo de operaciones ha sido la piedra angular de la idiosincrasia española durante muchas décadas: aquellos que no tienen una vivienda en propiedad, están simplemente tirando el dinero a la basura (si viven del alquiler). Pero la realidad económica ha sido más bien otra en los últimos tiempos, ya que muchas familias, las cuales hubieran adquirido inmuebles con la perspectiva de revenderlos y ganar con ello beneficios, han caído prácticamente en la bancarrota, malvendiendo la propiedad y sin poder hacer frente a su hipoteca. Precisamente la falta de conociemientos a la hora de llevar a cabo este tipo de inversiones ha dado lugar a la especulación, los estafas bancarias y la precariedad de muchas personas que confiaron en el modelo español, basado en la compra compulsiva de inmuebles. Ahora bien, las inversiones en otras propiedades (ya sean casas, parcelas, terrenos, locales comerciales, etc.), sí puede conllevar un beneficio siempre que se invierta con conocimiento de causa: vistas al futuro sobre la revalorización del valor, posibilidad de rentar/ vender el inmueble, capacidad para hacer frente a los pagos, estar en disposición de un alto capital inicial, etc. Aunque las inversiones en bienes inmuebles están calificadas como “riesgo bajo”, se puede perder objetivamente mucho dinero, por ello una buena planificación es primordial. Existen fondos de inversión particulares que, depositando una cantidad inicial menor, llevan a cabo sus inversiones en común, asumiendo en conjunto tanto las pédidas como los beneficios.

  2. Invertir en un negocio:
    una pareja de jóvenes con discos de vinilo Corre por ahí la leyenda de que el sueño secreto de todos los españoles es abrir un bar. Bueno, la mayoría de nosotros no hemos cumplido precisamente este sueño, pero ciertamente podemos resarcirnos invirtiendo en un negocio. Las posibilidades que se presentan en este campo son bastante halagüeñas, si bien las trabas burocráticas y los elevados impuestos suponen tan grandes impedimentos para los autónomos y las Pymes que muchos emprendedores desisten en el intento. Si no tenemos grandes ideas, siempre podemos adquirir un negocio ya activo, refinanciarlo o quizá comprar una franquicia. La planificación y los proyecciones de futuro deben ser igualmente esenciales, pues si el negocio no genera beneficios, habremos perdido parte o toda la inversión. En esta línea han surgido varias plataformas alternativas de financiación, cuya finalidad es reunir inversores, que deseen inyectar liquidez en un negocio, y empresarios, los cuales busquen la consecución de un préstamo para su empresa. En este sentido, ambos solicitantes obtienen beneficios y la plataforma Crowdfunding recauda un porcentaje (mínimo) por gastos de adminitración y estudios de riesgo. Entre las más conocidas en España destacan Zencap, Kuabol, Get your case, etc.

  3. Inversiones financieras
    pantalla que muestras moviemiento de acciones de busátiles Las inversiones financieras se clasifican de acuerdo a su nivel de riesgo. Se consideran que los depósitos y los fondos de capital “garantizado” son instrumentos de muy bajo riesgo, sin embargo la rentabilidad que proporcionan es, en muchos casos ridícula e insignificante para los pequeños inversores. Los depósitos han visto bajar su rentabilidad progresivamente desde las recomendaciones del banco de España en el 2013, por lo tanto, allí donde antaño los intereses alcanzaban el 4%, no remuneran ni un 1% actualmente en el mejor de los casos. Ante esta aciaga perspectiva, muchos inversores que no desean correr riesgos operando instrumentos bursátiles más complicados, han transferido paulatinamente su capital hacia fondos de inversión ganarantizados. Sin embargo, los beneficios que produjeran dichos fondos han dismunido enormemente y la CNMV ya ha mostrado su intención de etiquetarlos como “instrumentos complejos”. Tampoco tiene mejor aspecto la deuda pública (bonos, letras y obligaciones) que, aunque se trate de una inversión segura, remunera aún peor que los depósitos bancarios, en torno a un 1% de media en el mejor de los supuestos. Otros productos financieros más fructíferos son los valores bursátiles y los productos derivados. Ahora bien, si bien es cierto que a partir de una pequeña cantidad (200€) ya podemos obtener beneficios, también cabe destacar que los inversores deben tener pleno conocimiento de sus operaciones para no incurrir en pérdidas (aunque incluso lo más expertos pueden errar en sus predicciones). Estrategias, análisis, conocimientos, tiempo y liquidez, son algunos de los requisitos más importantes, aunque la elección de un bróker acorde con nuestras espectativas juega igualmente un papel fundamental. Habremos de marcar un plan, diversificar la cartera y estar informados de la actualidad de los mercados. Asimismo no todos los instrumentos de renta variable conllevan el mismo riesgo, rentabilidad y/o operativa, pues podemos elegir entre una gama quasi infinita de acciones, futuros, opciones, warrants, divisas (forex), etc.

  4. Inversiones alternativas:
    Como medios de inversión alternativa podemos recordar las ya mencionadas plataformas de Crowdfunding, las cuales ofrecen rentabilidad al margen de las tradicionales entidades bancarias. Inversiones en bienes tangibles: se trata de objetos altamente valorados, sea cual fuera el motivo: obras de arte, oro, antigüedades, etc. Inversiones en energías renovables, microinversión inmobiliaria, etc. Internet es una fuente excelente de recursos para encontrar información sobre inversiones alternativas.
  5. Recuerda que al invertir en instrumentos de renta variable tu capital está en riesgo. Leer nota de riesgo.

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