¿Cómo comprar acciones?

Todos hemos asistido alguna vez al típico escenario hollywoodiense de Wall Street, en el cual reina un caos absoluto y los corredores de bolsa se mueven frenéticamente de lado a otro, al grito de „compro“, „vendo“. Más frecuente es, si cabe, que no entendamos absolumente nada de lo que sucede, luego ¿realmente tiene lugar semejante drama en nuestra bolsa española? ¿cómo podemos comprar acciones? ¿qué aspectos, procesos y tecnisismos habremos de tener en cuenta para conseguir una inversión satisfactoria en bolsa? Resumimos aquellos elementos indispensables que todo actual o futuro inversionista debe conocer.

pictografía en la que se pueden leer todos los títulos del artículo
Esta pictografía ha sido realizada utilizando tecnología de Piktochart: http://piktochart.com/

¿Qué es una acción financiera?

Se define como cada una de las partes en las que se divide el capital de una sociedad, representando una de las fracciones iguales en las que se ha distribuído su riqueza. Cada vez que adquirimos una acción vinculada a una empresa, estamos comprando una pequeña parte de la misma. Las empresas que emiten acciones en bolsa ofrecen ventajas tales como: la revalorización y la venta de sus acciones (pues no tienen fecha de vencimiento), depediendo siempre de los valores del mercado; aquellas que no cotizan permanecen, por el contrario, al margen de lo expuesto. Así pues, el valor de una acción, que cotiza en bolsa, no refleja el estado financiero real de una empresa, sino que se basa en las predicciones de futuro auguradas por los inversores acerca del buen o mal funcionamiento del negocio. No obstante, no todo el sistema financiero se sustenta de cábalas y lectura de vísceras, pues el precio de la acciones está relacionado en gran medida con los informes de rentabilidad que cada empresa publica unas 4 veces al año. Es necesario advertir que la evolución de una acción dependerá además de varios factores, no sólo del buen funcionamiento de la compañía, sino de factores tales como la situación de la economía, la inflación, el estado de los mercados, etc.


¿Por qué vendería una empresa sus acciones?

Los motivos son varios: puede tratarse de enriquecimiento personal, de esta manera los propietarios, vendiendo parte de sus activos, obtienen beneficios y continúan controlando gran parte de la firma. Otros tipos de inversión pueden estar directamente destinados a las arcas de la empresa, buscando en todo caso la obtención de recursos para o bien acometer nuevos proyectos, o bien para crecer, absorver competidores, etc.

¿En qué nos beneficiamos al comprar acciones?

Al haber adquirido una parte de la empresa, nos convertimos por consiguiente en co-propietarios de la firma. Luego, en el futuro tendremos la posibilidad de vender las acciones adquiridas por un precio más elevado, en el caso de que suba su cotización, y enriquecernos así con la diferencia. Asimismo la mayoría de las empresas ofrece a sus inversores un tipo de remuneración denominada dividendo, que será el reflejo de los beneficios obtenidos por el buen funcionamiento de la corporación. Ahora bien, según lo anteriormente expresado, hay que recordar que no todas las compañías cotizan en bolsa, luego tanto el establecimiento de su patrimonio capital como el costo de cada acción, serán más difíciles de determinar. En todo caso, el futuro accionista habrá de contemplar qué beneficios obtendría en cada situación particular.


Antes de comprar

  • Valoración de la compañía: reunir absolutamente toda la información posible sobre la empresa en la que se busque invertir. Esto es: reportes de los últimos 10 años, estado de cuentas, liquidez, precio de las acciones o cotización en bolsa, opiniones de analistas, etc. El buen funcionamiento de un negocio en el pasado no garantiza, sin embargo, su éxito en el futuro. El valor de una empresa no se conoce con exactitud, pues no se refleja a través de su capitalización bursátil; esto es, el valor total de sus acciones. Por ello existen numerosas empresas sobrevaloradas, recordando que los inversores apuestan sobre hipótesis futuras, y otras que por el contrario han sido infravaloradas y cuyo capital es realmente superior al especulado

  • ¿Qué tipos de acciones compraremos? existen dos tipos:
    1. fondos de inversión: se trata de un conjunto de acciones emitidas por varias empresas agrupadas. Suponen inversiones de menor rentabilidad pero con mucho más estables, puesto que la caída sensible en la valorización de la acciones de alguna de las firmas participantes, no genera grandes pérdidas. Así, en la misma línea, la revalorización de dichas acciones no supondrá igualmente grandes beneficios.
    2. acciones: entraña un riesgo mayor, pues las pérdidas o beneficios dependen directamente de los valores bursátiles dictados por el mercado. Existen a su vez, varios criterios de clasificación de acuerdo con la calidad y características de las acciones: cíclias, estrella, «chicharros», de crecimiento, etc.

  • Entender el funcionamiento del mercado de valores: es imprescindible comprender cómo funciona el mercado de compra/venta de acciones. Se intenta, en todo momento, vender cuando el precio de la acciones se encuentra a la alza, y comprar cuando se hallen a la baja. Desgraciadamente, si fuera tan sencillo, no sería estadísticamente mayor el número de inversores que pierden dinero, ya que al tratarse de augurios, las espectativas no tienen que corresponderse con la realidad venidera. Por ello, recomendamos a nuestros lectores un aprendizaje profundo acerca del funcionamiento, terminología, estrategias, etc. del mercado bursátil, antes de llevar a cabo cualquier operación. Para ayudar a los principiantes, se ha creado varias plataformas online que ofrecen la posibilidad de especular con dinero ficticio y entrenar , en cierto modo, de cara al éxito en las inversiones reales.


¿Cómo comprar acciones?

Las acciones pueden ser adquiridas mediante dos opciones: o bien a través de un broker, o bien de forma «independiente» (lo cual no significa «sin intermediarios»).

imagen de dos brokers comprando accionesComprar acciones sin la ayuda de un Broker: las acciones de aquellas empresas que no cotizan en bolsa pueden ser adquiridas directamente en la propia firma y su gestión es en cada caso distinta. Las acciones de aquellas empresas que cotizan en bolsa no pueden ser adquiridas a título personal, es forzosamente necesario contratar un intermediario.

Las comisiones que cobran dichos terceros no están reguladas, por lo tanto el inversor tendrá que observar todo los gastos que podrían derivarse por los servicios de este operador. Por consiguiente, el cliente habrá de abrirse una cuenta valores, la cual en lugar de dinero contendrá acciones u otros valores. Dichas cuentas están asociadas a su vez a una cuenta corriente tradicional, de la cual se deduce por una parte dinero al ejecutar una orden de compra y en la cual se ingresarán, por otra parte, las ganacias obtenidas. Las órdenes de compra/venta se formalizan a través de formularios determinados con dicha entidad, cuya forma varía en cada caso. Las tarifas a abonar pueden derivarse o bien a partir de cada operación (independientemente del monto total con el que se trabaje) o a partir de cada acción individualmente.

Comprar acciones con un broker: el corredor de bolsa se encargá de llevar a cabo las operaciones pertinentes para la compra/venta de nuestras acciones. Igualmente será necesaria la apertura de una cuenta de valores asociada a una cuenta corriente, las cuales gestionaremos con el broker. Las órdenes son impuestas por el inversor, pero, en contrapartida, el corredor ofrece numerosos servicios extra tales como; asesoramiento, análisis experto del mercado, apalancamiento, etc.

Las comisiones que cobran pueden ser, como en el caso anterior, de dos tipos: por acción o por operación, teniendo además presentes las comisiones por mantenimiento, gestión y/o administración de nuestras cuentas. No obstante, debemos ser especialmente cuidadosos con este tipo de servicio, pues para generar comisiones en su beneficio, el broker intentará que mantengamos nuestro capial siempre en movimiento. Las posibilidades de contratar un broker son infinitas, desde plataformas online hasta corredores integrales para la consecución de un asesoramiento exclusivo; igualmente la suma inicial a depositar en la cuenta asociada no tiene límites (algunos broker online no exigen mínimos). Los mejores corredores suelen ofrecer una reinversión de los dividendos sin costos.

Comparar todos los Brokers Online


A tener muy en cuenta…

Mucho ojito: debemos de tener en cuenta que, además de las comisiones X, tendremos que abonar SIEMPRE el ¡canon de bolsa! (aunque el bróker fuera totalmente gratuito). Puedes consultar aquí el artículo completo sobre el cánon de bolsa, su funcionamiento y cómo calcularlo.

Consejo: lo recomendable en todo caso, es la redistribución del capital entre diferentes corredores, así evitamos la pérdida total de nuestro presupuesto si las operaciones no resultaran satisfactorias. Tampoco se tendría como idea juiciosa apostar todo nuestro capital a una sola operación; evidentemente nos enfrentaríamos a la pérdida absoluta de toda la inversión. Es conveniente asimismo, realizar con asiduidad la declaración de la renta, ya que la compra/venta de acciones está sujeta a impuestos por rendimiento de capital. En resumen, jugar con dinero es una arma de doble filo, aconsejamos no confiar en nadie hasta contrastar datos; por regla general, cuando los brokers claman «compra», realmente lo que pretenden es vender cuanto antes sus acciones, en previsión a una próxima depreciación de su valor.

Recuerda que al invertir en instrumentos de renta variable tu capital está en riesgo. Leer nota de riesgo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.